Endometriosis y terapia psicocorporal: cuando el cuerpo también necesita ser escuchado.
Cuando tienes endometriosis, es fácil que la relación con tu cuerpo cambie.
Dolor, inflamación, cansancio, molestias pélvicas, problemas digestivos, dolor con las relaciones sexuales… Con el tiempo, puedes sentir que tu cuerpo está constantemente pidiendo atención.
Muchas veces buscamos soluciones únicamente desde la alimentación. Pero hay otra dimensión que también merece ser escuchada: cómo estamos viviendo nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestro sistema nervioso.
Aquí es donde entra la terapia psicocorporal.
¿Qué es la terapia psicocorporal?
La terapia psicocorporal parte de una idea sencilla: el cuerpo y la mente no están separados.
Todo lo que vivimos nos afecta también a nivel corporal.
Nuestro cuerpo participa en nuestras emociones, en cómo respondemos al estrés y en cómo nos sentimos ante determinadas situaciones.
A lo largo de la vida podemos atravesar experiencias dolorosas que no hemos podido procesar completamente: miedo, pérdidas, situaciones de inseguridad, momentos en los que tuvimos que ser fuertes, emociones que no pudimos expresar o experiencias en las que no nos sentimos suficientemente acompañadas.
Por eso, trabajar con el cuerpo puede ser una vía complementaria para conocernos y acompañar a que eso pueda ser procesado y liberado.
¿Y qué tiene que ver esto con la endometriosis?
Quiero hacer aquí una aclaración importante: La endometriosis es una enfermedad compleja y multifactorial que necesita un abordaje médico adecuado.
Pero convivir con una enfermedad crónica y con dolor durante años también puede dejar una huella en nuestra experiencia corporal.
Puedes haber aprendido a anticiparte al dolor, a tensarte cuando llega la menstruación, a desconectarte de determinadas sensaciones porque resultan demasiado intensas o a exigirte seguir adelante aunque tu cuerpo te pida parar.
Incluso puedes sentir que tu propio cuerpo se ha convertido en algo contra lo que tienes que luchar.
Desde mi experiencia personal con la endometriosis, y también desde mi trabajo acompañando a mujeres, para mí existe una dimensión que merece ser escuchada: la relación que hemos construido con nuestro propio cuerpo.
El cuerpo también puede convertirse en un lugar seguro
Cuando llevas mucho tiempo viviendo con dolor, puedes acabar sintiendo que tu cuerpo no es un lugar seguro.
Por eso, el trabajo psicocorporal no consiste en buscar qué emoción "ha provocado" tu endometriosis. No buscamos culpables ni una causa emocional escondida.
Buscamos algo diferente: aprender a escuchar el cuerpo sin miedo.
Reconocer qué sientes. Notar dónde aparece la tensión. Aprender a respirar. Percibir cuándo necesitas parar. Darte permiso para sentir.
Y poco a poco desarrollar recursos que te permitan relacionarte con tu cuerpo desde otro lugar.
¿Hay que volver al pasado?
No necesariamente. A veces necesitamos hablar de nuestra historia para comprender determinados patrones, pero no siempre necesitamos volver una y otra vez a lo que ocurrió.
Muchas veces podemos trabajar desde el presente.
Porque lo que has vivido también puede manifestarse hoy en tu manera de respirar, de moverte, de tensarte, de protegerte o de relacionarte con tus sensaciones.
Por eso, el trabajo psicocorporal puede ayudarte a observar qué está pasando ahora, en tu cuerpo y en tu vida.
¿Cómo trabajo la terapia psicocorporal?
El acompañamiento comienza con la escucha. Quiero conocer tu historia, saber cómo estás viviendo la endometriosis y comprender qué relación tienes actualmente con tu cuerpo.
La palabra también forma parte del proceso. Poder explicar lo que te ocurre, poner palabras a lo que sientes y sentirte escuchada puede ser ya una forma de empezar a soltar.
A partir de ahí, podemos trabajar a través de diferentes herramientas.
En las sesiones presenciales
El trabajo puede incluir:
contacto corporal y masaje
respiración
conciencia corporal
escucha de las sensaciones
relajación y presencia
El contacto no busca "liberar" algo a la fuerza. Busca ofrecer al cuerpo un espacio de atención y seguridad.
En las sesiones online
Aunque no exista contacto físico, también podemos trabajar desde el cuerpo mediante la respiración, el movimiento, la meditación, la conciencia corporal y el acompañamiento durante el proceso.
Porque trabajar con el cuerpo no significa necesariamente tocar el cuerpo.
Significa aprender a estar en él.
¿Qué puede aportarte este trabajo?
La terapia psicocorporal puede ser un complemento dentro de un acompañamiento integral para ayudarte a:
mejorar la conexión con tu cuerpo
reconocer y expresar lo que sientes
identificar patrones de tensión y protección
desarrollar recursos de regulación
disminuir la sensación de desconexión corporal
relacionarte con el dolor desde una perspectiva diferente
recuperar espacios de calma y presencia
sentirte más segura y conectada contigo misma
No se trata de prometer que el trabajo corporal va a eliminar la endometriosis.
Se trata de acompañarte a reconectar con tu cuerpo, escuchar lo que necesita y aprender a habitarlo desde un lugar más amable.
A veces el cuerpo no necesita que lo forcemos. Necesita que lo escuchemos.
Durante mucho tiempo podemos relacionarnos con nuestro cuerpo desde la exigencia:
"¿Qué puedo hacer para que deje de doler?"
"¿Qué tengo que cambiar?"
"¿Qué estoy haciendo mal?"
Y quizá una pregunta diferente pueda abrir otro camino:
¿Qué necesita mi cuerpo de mí en este momento?
Para mí, el trabajo psicocorporal nace precisamente de ahí.
De dejar de luchar contra el cuerpo para empezar a escucharlo. De recuperar la sensibilidad. De volver a sentir. De aprender a acompañarnos también en los días difíciles.
Y de construir poco a poco una relación más amable con nuestro propio cuerpo.
Un acompañamiento integral
En EndoCalma integro la terapia psicocorporal con alimentación, hábitos y plantas, porque creo que la endometriosis necesita una mirada amplia.
No para sustituir el tratamiento médico, sino para acompañar también aquellas áreas que forman parte de tu bienestar diario y de tu manera de vivir la enfermedad.
Porque tú eres mucho más que tu diagnóstico. Y tu cuerpo merece ser escuchado en toda su complejidad.
Si quieres saber cómo trabajo y conocer el acompañamiento EndoCalma, puedes encontrar toda la información aquí.
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